LA GRAMÀTICA A L’ESCOLA BÁSICA, UN LIBRO QUE SIGUE VIVO. FELIPE ZAYAS

Gramàtica a l'escola

El libro de  Anna Camps La gramàtica a l’escola bàsica fue una aportación muy importante sobre el papel de la reflexión gramatical en la enseñanza de la lengua. Se publicó en 1986, en un contexto de reflexión y debate sobre este problema crucial de la enseñanza de la lengua. Se estaba iniciando la experimentación de la reforma educativa que desembocó en la LOGSE y se buscaban caminos para que la enseñanza de la lengua fuera realmente enseñar lengua y no enrevesados análisis sintácticos y pedantería terminológica. Eran tiempos en los que, frente a los efectos nocivos de las  adaptaciones del  estructuralismo en la  enseñanza, se alzaba la bandera de la negación  de la gramática; ante aquél despropósito, parecía tener sentido el lema de Freinet: “Si la gramática fuera inútil”.  En ese contexto, el libro de Anna Camps nos iluminó a muchos.

Anna Camps se situaba explícitamente en el marco trazado por el generativismo. Afirma: “Aprender una lengua quiere decir aprender una serie de mecanismos,  reglas, que permiten generar un número infinito de frases de esta lengua. Los niños adquieren este conocimiento de forma no consciente […]  Estos conocimientos  constituyen la gramática implícita […] En todos aquellos aspectos que el niño todavía no domina, esta gramática habrá de ser objeto de enseñanza con actividades […] tendentes a enriquecer su competencia lingüística y comunicativa” (p. 41).

El punto de partida es, pues, que los niños tienen unos conocimientos gramaticales implícitos que se pueden ampliar mediante prácticas verbales y mediante la reflexión sobre los mecanismos implicados en estas prácticas. Esta es la idea que recorre todo el libro  y que fundamenta las actividades gramaticales. Éstas han de tener una doble característica:

a) practicar con los mecanismos de la lengua con el fin de perfeccionarlos y adquirir las estructuras lingüísticas no adquiridas;

b) aprender a tomar la lengua como objeto de observación de modo que las prácticas verbales  se conviertan progresivamente en usos conscientes.

Pero la gramática generativa no es el único referente del libro. Anna Camps acude a otras fuentes de la lingüística y la psicolingüística (Piaget, Vigotsky, Luria, Bruner, Halliday, etc. ) para poder extraer orientaciones acerca de:

 a) cómo se produce la progresión en el desarrollo del lenguaje;

 b) cuáles son los mecanismos de aprendizaje de la lengua y cuál es el papel de la reflexión consciente  en la mejora del uso (y en qué momento la gramática implícita puede empezar a hacerse explícita);

 c) qué relación hay entre las estructuras mentales y el lenguaje y qué estructuras cognitivas están en la base de las estructuras lingüísticas.

De acuerdo con el papel que se asigna a los aprendizajes gramaticales, se proponen los siguientes tipos de actividades:

  1. Actividades en el marco de la oración:

– De manipulación y juicio sobre la aceptabilidad de las oraciones: segmentación y recomposición, orden de los elementos; expansiones y supresiones; etc.

– De segmentación para identificar los constituyentes de la oración: el sujeto y el predicado; los complementos verbales.

– De observación y reconocimiento de las funciones semánticas de la oración (por ejemplo, el agente con funciones sintácticas diferentes).

–  De observación y uso de diferentes clases de palabras: distinción entre elementos léxicos y elementos gramaticales; adjetivación; trabajo con determinantes; trabajo con verbos…

2. Construcción de enunciados cada vez más complejos mediante la coordinación y la inserción de  unas oraciones en otras.

–  Construcción de enunciados complejos a partir de varias oraciones.

– Observación de los cambios introducidos: supresión de elementos repetido; uso de nexos; adjetivación; etc.

 3. Relación entre oraciones: uso de nexos.

–  El tiempo: el orden real / orden del discurso

–  Causa, consecuencia, finalidad, contradicción, condición…

 4. Enunciados y enunciación:

–  estilo directo / estilo indirecto.

–  actividades sobre la modalidad de la oración

Todas estas clases de actividades están ilustradas en el libro con ejemplos que no podemos incluir aquí, pero cuya consulta sería muy conveniente. De cualquier modo, del enunciado mismo de los tipos de actividades se puede constatar el cambio de orientación con respecto a las actividades tradicionales: no es el análisis y descripción  de las formas gramaticales lo que importa, sino la manipulación para observar su funcionamiento y conocer mejor su uso mediante operaciones como  reconocer, comparar, relacionar, clasificar, insertar, suprimir,  sustituir,  segmentar, recomponer, cambiar de orden, ampliar, componer, etc.

Fue una aportación muy importante. Y, después de los casi treinta años transcurridos desde su publicación, su lectura sigue siendo necesaria.

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