SI LA GRAMÁTICA FUERA INÚTIL, DE FELIPE ZAYAS

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Imágenes tomadas del blog de Yolanda Castro, el blog encantado

“Si la gramática fuera inútil” es el título de uno de los capítulos de Los métodos naturales. Vol. I. La enseñanza de la lengua, de Célestin Freinet, obra en la que  se critica un modelo de enseñanza que coloca las reglas gramaticales en la base del estudio escolar de la lengua.

La insatisfacción ante este modelo entre algunos sectores del profesorado, sobre todo de la educación primaria, hicieron de Freinet un referente de autoridad en España (sus escritos fueron publicados en los años 70 por las editoriales Fontanella y Laia). Frente a la memorización de reglas y los ejercicios mecánicos de reconocimiento de formas lingüísticas, Freinet nos proponía la lectura y la escritura en contextos de comunicación vivos, en los que leer y escribir sea grato y tenga sentido para los niños: la correspondencia entre alumnos de diferentes escuelas, la publicación de los propios textos en la imprenta de aula, la preparación de informes y conferencias, etc.  son algunos de estos contextos propuestos. En ellos, los aprendices despliegan sus conocimientos, desarrollan sus capacidades y se interesan por los recursos que desconocen y que necesitan para expresar y comunicar aquello que se proponen. Sólo cuando manifiestan esta necesidad, o cuando la suscita el profesor, tiene sentido introducir como ayuda los conocimientos explícitos sobre la ortografía y la gramática. El término freinetiano “método natural”  se refiere a esta concepción del aprendizaje en situación, construido al hilo de las necesidades y de las posibilidades de cada aprendiz en un contexto vivo y lleno de afectividad.

El texto “Si la gramática fuera inútil” fue, pues, una lema provocador frente a un modelo –todavía muy resistente en la actualidad- en que aprender lengua se identifica con aprender cosas sobre la lengua, no  las destrezas para usarla. Pero no se ha de entender como una negativa a incluir la reflexión sobre la lengua dentro del proceso de creación de los textos, especialmente en las actividades de revisión y mejora colectiva de éstos. Reproducimos un fragmento de la publicación citada:

Los niños  […] comprenden que se deba a veces completar las frases que terminan demasiado bruscamente, cambiar o modificar ciertas palabras vulgares, estridentes, o que no tienen una resonancia de acuerdo con el texto […] Evidentemente, corresponde al maestro orientar y dirigir esta labor de perfeccionamiento en función de las necesidades sintácticas reglamentarias. No habrá de aportar reglas en un trabajo que es pura sutileza y, por ello, difícil de definir. Se trata, verdaderamente, de un trabajo de pulimento del texto y que se hace por tanteo experimental únicamente.

Los métodos tradicionales tienen un ejercicio que suelen utilizar ampliamente: el enriquecimiento de la frase. Nosotros hacemos más que un enriquecimiento mecánico: damos a nuestros textos el enriquecimiento sutil, el alma, el sentimiento de la belleza que le son esenciales. Este trabajo de elaboración, exactamente equiparable al del adulto, escritor o poeta, es  particularmente sensible en la elaboración colectiva de nuestros poemas de niños. No comporta ninguna norma precisa: se tacha, se vuelve a empezar, se vuelve, a veces, a la expresión espontánea que el ulterior correría el riesgo de pervertir. Es la creación literaria con toda su complejidad, pero también con todas sus virtudes entusiasmantes y fecundas.

En este trabajo de preparación [es necesario] tener a mano en nuestro fichero de documentos, o en nuestra biblioteca de trabajo, bellos textos de escritores o de poetas, para leer en el momento oportuno, a fin de mostrar cómo otras personas,  en circunstancias parecidas, han utilizado palabras  y frases para expresar con brío sus pensamientos y sus reacciones ante los elementos de la vida.

En los primeros cursos de primaria habría que centrarse en la preparación del texto: pulirlo y completarlo, sin dar ninguna explicación gramatical. Pero a partir del cuarto curso, el trabajo de “pulimento de los textos” se acompañará de explicaciones técnicas elementales: Freinet opone este modo de proceder –la reflexión sobre la lengua unida a su uso- a los ejercicios más o menos sistemáticos que se presentan sin conexión con esta tarea de creación y pulimento de los textos.

Junto a todo ello, Freinet es consciente de que pueden ser necesarios ciertos ejercicios destinados a la adquisición formal de los conocimientos gramaticales, “indispensables para satisfacer los programas y los exámenes”. Estos ejercicios no son peligrosos si “dejan siempre en primer lugar la adquisición de la lengua”. Los ejercicios sugeridos son:

  • Observaciones gramaticales (por ejemplo, sobre clases de palabras) que los alumnos están produciendo a partir de los textos que los alumnos están elaborando y reflexión sobre las lagunas de los propios textos en relación con las formas lingüísticas observadas.
  • Actividades estructuradas y autocorrectivas que estarán disponibles para que los alumnos las realicen según las lagunas y dificultades constatadas en sus textos.
  • Análisis de enunciados complejos, que no se deben presentar “como un jeroglífico de nombres extraños”, sino que han de estar destinadas a desentrañar el sentido de estos enunciados.

Tras este recorrido por una parte de la obra de Freinet citada al comienzo de este post podemos concluir que se ha de matizar la imagen de Céletine Freinet como un radical antigramaticalista: la reflexión sobre lo que el aprendiz hace cuando escribe se considera indispensable para apropiarse de las destrezas de escritura. Este modo de entender la reflexión sobre la lengua se opone radicalmente a la práctica escolar todavía dominante en que los aprendizajes gramaticales carecen de sentido en relación con el desarrollo de las habilidades lingüístico-comunicativas.

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4 respuestas a SI LA GRAMÁTICA FUERA INÚTIL, DE FELIPE ZAYAS

  1. Pasa el tiempo y los cambios en la didáctica de las lenguas son casi imperceptibles. ¿Cuántos años ya proclamando lo mismo?

  2. Felipe, como siempre dando en el clavo. Yo tengo la ventaja de pertenecer a una generación en la que las ideas freinetianas triunfaban. Hoy creo que es uno más en la lista de nombre que pasan ante los ojos de los estudiantes de magisterio. Para mi y mi trabajo el, y Kilpatrick son mis referencias. Hemos cambiado las imprentas de galetina por blogues pero… sirven al mismo rey.
    Gracias, Felipe.

  3. Felipe Zayas dijo:

    Gracias a ti por el comentario, Olga, y enhorabuena por tu blog.

  4. Txaro Franco dijo:

    Tengo que confesar que al leer la reflexión de Felipe Zayas no he podido evitar una sonrisa, aderezada con un cierto matiz de tristeza: el hecho de que casi un siglo después todavía sean plenamente vigentes las propuestas de Freinet (1896-1966) o de Kilpatrick (1871-1965. Gracias, Olga por recordarlo), que en un número importante de aulas todavía sean propuestas innovadoras… sólo demuestra que la macro estructura que es el sistema educativo, se mueve muy despacio. Espero que esa lentitud de reflejos no nos lleve a la extinción.

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